Paco de Lucía

Guitarra de agua
Retrato del guitarrista flamenco Paco de Lucía
Uno de los artistas que más y mejor ha trabajado en el esfuerzo por hacer conocer la verdad de una música trágica y solemne, majestuosa y dolorida, tentacular y testaruda como la grandeza, hereditaria e independiente como la libertad, se llama Paco de Lucía, el más grande de los creadores de música para guitarra andaluza que ha tenido jamás la historia del flamenco. Este genio ya no tiene fronteras… Al fin tenemos que asumirlo, con gratitud, con júbilo: Paco de Lucía es uno de los pocos seres herederos-inventores de un lenguaje; uno de los imprescindibles locos cuyo respeto a las raíces y cuya libertad alcanzan el privilegio de ir abriendo caminos desde la fragua de su nombre, nuevo metal que llamamos música. Cuánto le cuesta a Paco de Lucía el prodigioso regalo que nos hace es algo que no sabremos nunca. La soledad, incluso la desesperación, no se pueden pagar. Tal vez llorando a solas escuchándole en medio de la madrugada, tal vez creando nosotros mismos ese tremendo ritmo al que llamamos lágrimas, tal vez así podamos bajar hasta el barranco donde están los seismos de la necesidad de ser y del que emerge su bárbara guitarra.

El ritmo. Ése es el gran secreto de Paco de Lucía. En el origen de la vida se encuentra el ritmo. La danza es ritmo y es ritmo el cuerpo humano; ritmo hay en el trigal, en el olivar, en la viña; ritmo tienen las fases de la Luna. Desde lo más profundo del flamenco, su ritmo viejo e inmortal. La historia del flamenco sabrá muy bien cuánto habrá de deber a la organizada locura de este terremoto sereno que es la guitarra de Paco de Lucía.

La historia del flamenco, esa terrible madrugada vieja, no dejará de agradecer a este profundo ser cósmico la venerable juventud de su música. En nuestra madrugada personal, en esa hora en que somos más limpios, más ancianos y repentinamente vivos; poco a poco iremos redescubriendo en nuestro corazón un alimento casi religioso: la visita del ritmo. La noche antigua donde todo renace.

Texto: Félix Grande   Imagen: Fernando Marsá y Paz Cogollor.

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1 Respuesta

  1. Tom
    Totalmente de acuerdo. El flamenco es una expresión de origen popular que no ha dejado de cambiar y evolucionar hasta hoy, precisamente porque es, o debería ser, una manifestación cultural libre y muy permeable, aunque también forme parte de los circuitos de la industria cultural y turística, pero eso es otra historia. La tesis romántica del flamenco en manos de los gitanos, el flamenco puro, y esas cosas hace tiempo que no van a ninguna parte: reglar el flamenco es una tontería, y sabes que aprecio a los flamencos clásicos, pero a los flamencólogos, mejor tenerlos bien lejos. Me parece como dices, que el flamenco es una pasión para el que se acerca, como espectador y aficionado, y como artista, como vosotros. Cuando Camarón empezó a cantar, nadie le creía, todavía incluso hoy, hay quien se atreve a decir que eso NO es flamenco (jajajajaja). El debate de la pureza es casi comparable al debate sobre la originalidad y los derechos de autor, es decir, una farsa. Hace poco se ha publicado un libro bien interesante que se titula Alegato contra la pureza de José Luis Ortiz Nuevo, a ver si te lo regalo. Os sigo por la red, V