Luis Buñuel

Retrato de Luis Buñuel
“El ángel exterminador”

Una incitación desesperada al asesinato.

No se debe olvidar que ése era el verdadero significado de La Edad de Oro. Con el paso del tiempo, la gente ha empezado a admirar el mito de la figura edulcorada y light del Luis Buñuel momificado en un museo. Antes, cuando se estrenaba una película suya, las masas reaccionaban destruyendo el teatro, los políticos liberales censuraban sus obras y otros pretendían echarlo a patadas del país donde vivía. Y precisamente de eso se trataban sus películas. De molestar, de escandalizar, de destruir una sociedad que él encontraba corrupta e idiotizante, de ridiculizar una religión que ha oprimido -y sigue haciéndolo- a millones de personas: “La búsqueda de la Verdad es algo maravilloso, pero cuidado con aquél que luego mantiene haber alcanzado la Verdad”.

Algunos políticos le ponen su nombre a una calle ¡Qué poco ético! ¿Acaso no saben lo que pensaba de ellos? Qué rápido cae en el olvido cómo se luchó contra esa misma mentalidad hace no tanto tiempo. Ahora resulta ser un héroe, atrae a los turistas...

Buñuel no debe ser recordado bajo un prisma políticamente correcto. Fue gentil, y bueno, pero también violento y vengativo contra el sistema burgués, que desde siempre intenta suprimir las emociones de la libertad y la solidaridad en la Humanidad.

Texto: Juan Luis Buñuel
Imagen: Fernando Marsá y Paz Cogollor.

Licencia Copyleft: Puede reproducir el texto y la imagen citando a sus autores y enlazando con nuestra página web.

Los comentarios están cerrados.