Baltasar Garzón

Retrato del Juez Baltasar Garzón
GARZÓN CORAZÓN DE LEÓN

Ningún juez tiene derecho a dejar de serlo cuando su oficio lo enfrente al poder. Los jueces no pueden comportarse como los bueyes-tigres que denunciaba Voltaire: bueyes para los poderosos y tigres para el común de los ciudadanos. La justicia no tiene derecho a ser afilada frente a los gobernados y roma frente a los gobernantes. El lord canciller Lyudhurst lo dijo muy bien: “Un juez ha de ser, ante todo, honesto. Debe tener una razonable dosis de habilidad. A ello debe añadir valor y ser un caballero. Si además posee alguna noción de Derecho, le vendrá muy bien”. La honestidad, el valor y la dignidad están por encima de los conocimientos legales.

Baltasar Garzón ha demostrado con creces su honestidad, su valor y su dignidad democrática como ciudadano y como juez. Le hubiese sido muy fácil la inhibición, la obsequiosidad y la reverencia ante el poder. Le hubiese sido muy cómodo permitir el ejercicio por los delincuentes del poder del derecho a la impunidad, que es lo que en realidad reclaman, unos y otros, pero decidió comportarse con la dignidad ética y la legitimidad jurídica que exige el Estado democrático de Derecho. Decidió no hacer posible el derecho de los poderosos a delinquir impunemente en nombre de una interpretación mafiosa, corrupta y tribal de la razón de Estado.

Se ha dicho que cuando la política entra por la puesta de un juzgado, la justicia sale por la ventana. Lo cierto es que cuando un político del poder es investigado judicialmente, se intenta por todos los medios defenestrar al juez. Lo siguen intentando con Garzón de la forma más brutal, tosca y zafia. Baltasar podría decir lo de aquel representante en las Cortes reunidas en Valencia por Jaime el Conquistador cuando éste lo amenazó con tirarlo por la ventana: “Mirad, señor, que soy pequeño pero peso mucho”. Baltasar pesa tanto como la justicia en un Estado democrático de Derecho. Y puede recitar aquella recia estrofa de Rubén Darío en su plegaria a nuestro señor Don Quijote:
“Del hampa que sacia / su canallocracia, / del puñal con gracia / líbranos, señor”.

Texto: Joaquín Navarro Estevan   Imagen: Fernando Marsá y Paz Cogollor.

Licencia Copyleft: Puede reproducir el texto y la imagen citando a sus autores y enlazando con nuestra página web.

2 Respuestas

  1. Luis Fuertes
    Me pregunto qué necesidad tendreis de escribir artículos demagógicos dirigidos a incautos impresionables. El juez Garzón ha demostrado a lo largo de los años una valía y cualidades excepcionales por las que es digno de admiración y respeto, pero en el caso gurtel parece que ha metido la pata hasta el fondo por saltarse la ley. ¿Acaso pensais que la ley no es igual para todos y que méritos anteriores suponen patente de corso hoy? ¿Por qué no hablais en vuestro artículo de los motivos por los que se le juzga en lugar de referiros a otros ajenos al mismo? Si aceptais que el fin no justifica los medios, dejar al menos que lo juzguen y se esclarezcan los hechos antes de hablar.
  2. Laura Olmos
    ¡ LAS TRAMAS DE LA CORRUPCIÓN ACABAN CON EL JUEZ GARZÓN !! ¿Aviso para navegantes? ¿Error del sistema?