El gobierno Obama quiere ofrecer acceso gratuito a Internet

Con la oposición frontal de las compañía proveedoras de Internet y las empresas dominantes en la industria de telefonía, la Comisión Federal de Comunicaciones norteamericana (Federal Communications Commission, FCC) intenta desarrollar un sistema WiFi gratuito que cubra todo el territorio de los Estados Unidos. La iniciativa se enmarca en un conjunto de medidas para estimular la economía y la innovación, que debería servir de ejemplo en nuestro país.

El proyecto, que aún debe conseguir la aprobación del Congreso, cuenta con el respaldo de las grandes empresas tecnológicas norteamericanas, desde Google a Microsoft. De momento, el regulador de las telecomunicaciones ha comenzado a liberalizar el espectro de banda ancha y el Gobierno ha habilitado las partidas presupuestarias necesarias para la puesta en marcha de la Red que utilizará conexión WiMax. El sistema facilitará unas frecuencias y un alcance muy superior al de las actuales WiFi domésticas, resolviendo el problema en las áreas donde hoy no resultan rentables las infraestructuras del cable.

Aún se están estudiando soluciones para evitar los posibles problemas de saturación que se podrían generar en zonas urbanas, con altas densidades de población, en las que existiría el peligro de que las redes se colapsaran. En todo caso, en el supuesto de que el proyecto supere todos los trámites legales, los problemas técnicos, y las trabas que interpongan los sectores afectados, aún pasaran algunos años antes de que los usuarios norteamericanos puedan disponer de acceso libre a Internet.

Los comentarios están cerrados.