¡Viva Moncho Alpuente!

Retrato de Moncho Alpuente

 

Qué decir de Moncho Alpuente que no se haya dicho ya en bares, bares, bares y, a que negarlo, en bares. Pertenecía al género del vago hiperactivo, ese tipo de individuos que sólo hacen aquello que les da la gana y en ese empeño demuestran una entrega absoluta, una energía ilimitada. Desde su retiro en Segovia, desde la altura de la ribera del río, contemplaba el mundo en su trivialidad, en su banalidad...

Era un optimista. Sin motivo aparente porque su carácter anarquista le llevaba a tener un cierto sentido crítico de las cosas que concluye en que todo es una mierda. Y acierta plenamente.
Yo tuve la suerte de ser su amigo: ¡Viva Moncho Alpuente!
 

Texto: El Gran Wyoming   Imagen: Fernando Marsá y Paz Cogollor.

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